No hay otro propósito más que la vida. Ser plenamente conscientes cambia nuestra perspectiva sobre el progreso y el encaje que tenemos en el mundo. Nuestro futuro pasa por superar la etapa basada en la dominancia y establecer una relación simbiótica con la naturaleza.

 

Aprender desde la naturaleza nos sitúa en un nuevo plan de relación vital, que nos permite reconocer otros lenguajes y aceptar el hecho de que solo somos una de las muchas formas de inteligencia consciente que se han desarrollado en el universo.

biothinking

Reforzar los vínculos con la naturaleza conlleva un cambio de valores, actitudes y propósitos que orienten la actividad humana hacia un futuro que concilie nuestra ética, el progreso social y el desarrollo económico.

 

Actualmente, ¿se dan esas circunstancias? La biomimética nos ofrece un metamodelo para superar marcos conceptuales obsoletos y dar respuesta a los grandes retos globales, aportando soluciones innovadoras basadas en el estudio de patrones vitales y en el equilibrio de los ecosistemas.

 

Esta nueva visión del progreso humano precisa de la conciliación vital con la ciencia y la tecnología, comportando un modelo de gobernanza en virtud de la generación de una conciencia universal de especie. Interpretamos la actual crisis sistémica como una valiosa oportunidad para pasar de la democracia representativa a la democracia de la complejidad.

“Cuando nos damos cuenta de lo que es verdaderamente sostenible, vemos que el único modelo real que ha funcionado durante largos periodos de tiempo es el mundo natural”. 
Janine Benyus