Cooperación en el seno de la empresa

Entender la empresa como un ser vivo es vital para sobrevivir en el mundo actual. Denise DeLuca, cofundadora de BCI (Biomimicry for Creative Innovation), da las claves para aprender de la naturaleza a impulsar la creatividad en el seno de la empresa.

Hasta hace pocos años, la empresa se concebía muchas veces como una carrera contra los compañeros donde la competencia era vital para sacar el máximo potencial de cada uno. Este pensamiento, asociado al mercantilismo y capitalismo más agresivo, está obsoleto y los modelos cooperativos ganan más importancia.

Estos jóvenes modelos imitan las tendencias de la naturaleza, que entiende que las especies que compiten no son las más eficientes. Simbiosis o hibridación son dos ejemplos en los que dos organismos se unen para trabajar conjuntamente hacia un mismo fin al que no podrían llegar por separado. Colaboración, y no competición, para alimentar la creatividad y la eficiencia empresarial.

Economía Regenerativa

Los principios sobre los que se sustentan los modelos económicos imperantes reflejan una concepción mecanicista del mundo en el que la naturaleza se percibe como un recurso a explotar y al que se le atribuye un valor en función de las necesidades humanas.

Las tesis de Nel Hoftsra, profesora de Economía de la Universidad de Rotterdam, proponen un cambio de paradigma inspirado en los sistemas regenerativos presentes en la naturaleza que implican, en esencia, que los seres humanos dejemos de ser la medida de todas las cosas y adoptemos los modelos que hacen posible la recuperación de la energía y de los materiales utilizados en los procesos.

Un giro de perspectiva que puede conllevar para las empresas actuar pensando a largo plazo combinando la eficiencia económica con la efectividad ecológica. La creación de valor quedaría redefinida así en un sentido amplio, tanto desde la perspectiva económica, ecológica, social, ética y espiritual.