Visión Ecosistémica de la Educación

 

 

El estudio de los ecosistemas evidencia la importancia de determinados principios vitales que orientan cómo se gestiona la diversidad en entornos complejos y altamente interrelacionados. Del mismo modo que en un bosque no existe una única fuente de nutrientes, de protección o de comunicación, la educación entendida en un contexto ecosistémico busca identificar cuáles son los principales agentes que intervienen en los procesos de aprendizaje formal e informal y se centra más en las relaciones que en los sujetos.

El proceso educativo trasciende así los límites físicos de la escuela y se extiende hacia sus entornos de relación con la intención de estimular agentes que tomen un papel activo. Cooperación, simbiosis, diversidad, resiliencia, reciprocidad, equilibrio dinámico, adaptación, uso sostenible del tiempo y de los recursos, son algunos de los conceptos que se incorporan a las grandes líneas estratégicas de los proyectos educativos.

Aprendizaje Colaborativo

 

 

Aunque el aprendizaje colaborativo se considera como una de las fórmulas preferidas en los modelos educativos actuales, aunque se mantiene una inercia que hace énfasis en el aprendizaje como un proceso individual, derivado de una visión darwiniana de la evolución en el que la competición se sitúa por encima.

La supervivencia de muchas especies, especialmente aquellas que actúan bajo modelos «de inteligencia de enjambre» se basan en complejos sistemas de comunicación y de aprendizaje que les permiten reaccionar y adaptarse a cambios en el entorno.

Inspirándose en estos referentes, Sangaku Education ha desarrollado una metodología de aprendizaje que se basa en la capacidad colaborativa de los alumnos que, con un alto grado de libertad, pueden generar ellos mismos sus propios ejercicios e incluso evaluarse entre ellos. Este modelo se vale de una plataforma en línea para facilitar los flujos de comunicación y un seguimiento analítico de los progresos.