BARCELONA

Farolas biomiméticas

Fanals biomimètics

El alumbrado público es económica y energéticamente costoso y genera mucha contaminación. Aun así, es necesario en las ciudades, sino imprescindible.

Con el fin de combatir sus efectos negativos, una propuesta biomimética de la Universidad Internacional de Cataluña quiere eliminar el alumbrado artificial y sustituirlo por una vegetación urbana hibridada con las moléculas bioluminiscentes de la medusa Aequorea victoria, que absorben la luz solar a lo largo del día y la utilizan para iluminar la noche.

Sustituir todo el alumbrado público por vegetación es una gran apuesta para mejorar el estatus ecológico de la ciudad. Significaría dejar de consumir energía eléctrica y/o fósil y eliminar la dependencia de materiales metálicos y plásticos para producir las farolas (que al finalizar la vida útil son residuos contaminantes). Es una energía limpia, sostenible y natural.

El proyecto, que se planificó para Barcelona, ​​defiende que será especialmente efectivo en zonas con gran tráfico. Allí los costes de mantenimiento del alumbrado son altos al ser imprescindible para la seguridad vial.

Photo: Genetic Architectures Research Group.

Biocostura

La empresa textil tiene un gran impacto medioambiental. La biocostura quiere replantear la forma y los materiales en que se elabora la ropa a través de una visión biomimética de la producción. Propone pasar de los tejidos de origen vegetal y petroquímico al uso de microorganismos y, así, formar una industria más sostenible: genera menos residuos y al mismo tiempo evita materiales que puedan ser perjudiciales para nuestro cuerpo.

Esta biocostura es posible gracias a las microfibras de celulosa pura que algunas cepas producen durante la fermentación del azúcar. Estas se adhieren entre sí formando una capa densa y flexible que luego se añade a una solución de té verde con azúcar que también contiene levadura y otros componentes. Después de dos o tres semanas se forma una capa en la superficie del líquido que se retira y se puede utilizar de varias maneras. Su aspecto y textura se asemeja al del cuero artificial y se puede tintar fácilmente con colorantes naturales para crear prendas. Con una diferencia, pero: al tratarse de un compuesto de origen vegetal se puede reciclar y compostar al final de su vida útil.